eat your heart out

sábado, 25 de diciembre de 2010

42

Caminaba en silencio por las calles. Se escuchaba el débil murmullo de los arboles, el olor del asfalto derritiéndose bajo mis pies, el sol en el cielo sofocándome. Barrio Marítimo era un lugar tranquilo para respirar.
A círculos perfectos estaba atado una vez mas. El verano había pasado, dando paso al otoño, al invierno, a la primavera, y, otra vez era verano. El sol como una esfera volvía para vengarse, sin saber que nada se trataba de el . Y yo seguía atrapado ahí.
Buceaba en un paisaje monótono y soso. Tenía todas las respuestas en mi bolsillo, pero carecía de preguntas. El mundo se había tornado pálido, como ese huevo gris en la noche. No me dejaste colores, ni siquiera oscuridad. Todo lo que necesitaba era quebrar el circulo, salirme del verano, perderme entre los pesados bloques de hielo de mi heladera, dudar.
Queria poder volver a pensar, preguntarme por que los robots comenzaban a soñar, y esas estupideces, sin mirar a los costados, sin temer que me leyeras la mente.

2 comentarios:

  1. A mi me pasa al revés, el problema lo tengo con las respuestas...

    ResponderEliminar
  2. En realidad a lo que me referia era a la falta de motivacion, al no tener algo para hacer. Porque tener respuestas sin preguntas es como no tener nada.
    En lo personal, prefiero tener preguntas antes que respuestas...
    n.n
    Gracias por el comentario. Y que encuentres tus respuestas(?
    Un abrazo.

    ResponderEliminar