eat your heart out

domingo, 15 de enero de 2012

Un minuto y medio. Quiebre.


Y qué si quiero perder el tiempo contemplando el sol en días nublados. Es mi viaje el que se ve interrumpido por constantes frustraciones. Calles repletas de insomnio. Oraciones quebradas en indecisión. Y qué si quiero postrarme unas alas y vestir un jumper. No me gusta mostrar mis partes. Pero la libertad yace en un sótano vacío. Ausencia de gestos, miradas, silencios.
Por amor a los sedantes hablás cortando cada minuto de mi respiración. El universo se alimenta de la sabiduría de los silencios incomodos que evitás. Por amor al café rompo en abrazos almohadas de personas que solían detener caídas.
¿Qué miedo se esconde detrás de esa verborragia? Todos tus discursos sobre salir adelante están hechos de estrellas de un frasquito de estrellas. De esas que te dicen cuan limpios están los azulejos.
Pero un zócalo vale mucho más.
"Te han abandonado" dijo el gato negro mientras ronroneaba.

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