eat your heart out

lunes, 30 de julio de 2012


    Todos los días descubro una sombra nueva en mi habitación. Si son fantasmas no hablan, si son duendes no roban, están más petrificados que los ositos de peluche. Todos los días deseo que una nueva sombra sea en realidad un nuevo peluche. Nunca lo es.

Nonsensical nonsense.


    El pragmatismo sugiere que llorar sobre leche derramada carece de fin. 
    La teoría del absurdo indica que el fin es extrínseco a la cosa. 
    Entonces, no es llorar lo que carece de sentido, sino las personas que fallan al otorgarle significado al acto. 
    En resumidas cuentas, sos un imbécil, dejame llorar en paz. Gracias.

Capitulo 2: ANSES.



Luego, sentado sobre la noche gélida pensé. Un último tren abandonaba el andén en búsqueda del calor que las vías prometían en su recorrido circular. El eco de mi juventud resonaba en mi estomago mientras mis ideas vagaban entre la absurda realidad del ser humano y el frío de mierda que circundaba mi entorno. No. Ambos eran parte del mismo problema.

En algún momento, algún pelotudo estableció que el frío en realidad no existe, es solo una mera ausencia de calor. Entonces la ausencia de calor me helaba la sangre, mejor dicho, me ausentaba de calor la sangre y formulé un paralelismo entre lo que dijo ese señor y mi situación: la soledad no existe, solo es ausencia de compañía. La situación era diferente, la soledad si existía. Como teorizar con objetos arrojados al vacío, como si realmente fuéramos a arrojar algo al vacío en algún momento de nuestras vidas. La soledad es ese vacío; igual que el bosón de Higgs, un constructo teórico formulado para explicar una teoría que, de otra forma, no tendría sentido. La materia posee masa por culpa y gracias a esos duendes que inventó Higgs, las personas buscan compañía para evitar la soledad, una sílfide que, de seguro, algún sujeto inventó para poder ponerla.

¿Quién ha visto a la soledad? ¿Cómo se mide si no en comparación a la compañía? Quien es capaz de argumentar su soledad, en realidad no esta solo. Los solos son los otros, los que no dicen. Algo así me dijo Alejandra alguna vez.

Me estaba cagando de ausencia de calor, recordé a mi madre cuando me decía que me abrigara. Tenía razón. Pero el frío no existe.

jueves, 26 de julio de 2012

Absurd@



Recuerdo cuando me sentaba en las aristas de un cuadro vomitivo a contemplar las flores marchitas y los padres enfrentados. Uno de ellos puso a su hijo en una catapulta y lo prendió fuego, el otro hubiera hecho lo mismo, pero había perdido la batalla por la tenencia.
Me acuerdo cuando uno de ellos atendió el celular y le dijo a su pareja que no podría verla, porque tenía el cumpleaños de uno de sus ex-hijos.
Todavía me da arcadas la formulación de un término tan nefasto. ¿En qué momento un niño deja de ser un hijo?

Dejar.


No más plástico, flor en tu perfume. No más corazón enlatado en mariposa. No mas atardecer de juventud (olor a matadero). No más mangaka retraído cayendo en manos comatosas. No más volver a pie sobre pantano escalonado. No más amanecer de juventud  (silencio adquiriendo forma). No más esencia invisible, pasillo con ojos. No más sonreír flecha en la rodilla. No más estrellas lejanas en cielo inmediato
¡No más!
¡Ignorante pedazo de mierda!
No más mensajes de texto. No más poluciones nocturnas. No más muerte voluntaria. No más cáncer en virgo, cáncer en Fernando. No más trenes, no más trenes, no mas trenes, no mas trenes.

lunes, 2 de julio de 2012

Lo hago porque te amo, y otras formas de legitimar la hijadeputez. Algunos zombis también se masturban. A veces la música realmente me rompe las pelotas. El colectivero nunca me saluda.



(…) y un día Luciano despertó con la ligera sensación de que seguía siendo la misma persona. Se miró al espejo y lo confirmó. Esa es la esencia del absurdo, despertar y descubrir que no cambiaste nada en tantos años(…). Luciano es tímido, y suele escribir en primera persona, pero esto es una ficción, y no se le ocurrió un nombre diferente para su personaje, pero(…) La vida es una forma de ficción, la ficción es una forma de neurosis, la neurosis es una forma (…) y eso de que lo esencial es invisible a los ojos siempre me pareció una excusa para dejar de buscar, para evitar confirmar que no existe. Una tangente: el escritor de estas idioteces se enamoró de una persona con la que viajaba en colectivo (…) y bueno, ¿qué querés? ¡si soy estúpidamente tímido!
(…)
-No, no, no. No me vengas con eso.-dijo Luciano, mientras pensaba en  helado de té verde- no es temor al rechazo. Al menos, no es ese el miedo principal. Si, temo a todo, pero el primer temor que aparece es al acto en sí. Pensalo.