eat your heart out

domingo, 13 de octubre de 2013

Contenido del dormitorio



Ácaros y otros germenes que se reproducen sin cesár
El reproductor de CD's que no anda
La impresora sin tinta.
No sé si comprar tomates o HP 74
con la escasa guita que sobrevive a los puchos y el viaje en colectivo.
Forros usados en el tacho de basura
Forros sin usar que se vencieron porque nadie me quiere cojer
Cuarenta y cuatro envoltorios de alfajores de fruta
Esparcidos por el piso.
El bajo descalibrado en la cama
Descalibrada.
Un teclado en la silla.
Una guitarra sin cuerdas
Ropa prestada
La maquina de escribir que no escribe
Mis discos en no sé dónde
Los otros discos tirados en el suelo
Junto a las medias
junto a la mugre de veintiún años
Casi veintiún años.
Un poster del Kurko que cada tanto se cae.
Un diploma de un curso de radio.
Uno de esos cosos que comprás en la costa que se ponen rosados cuando va a llover que ya no se pone rosado.
Un ventilador de tres paletas. Me quiere, no me quiere, me quiere.
Dos dinosaurios de colores divertidos mirandome desde el cenit de la biblióteca.
Los dibujos de Piku, algunos con dedicatoria.
Los dibujos de El Jimmo, ninguno con dedicatoria.
Algunos dibujos de personas con las que ya no hablo porque tienen hijos y ahora hacen cosas de gente decente como trabajar o poner cara de culo cuando hacés un chiste sobre el aborto.
Los frascos de mermelada repletos de lápices y
corazoncitos de Origami hechos en papel glasé.
Ocho grullas. Solo faltan novecientas noventa y dos.
Una flor de papel en el mate de hada.
Los libros que no están ordenados alfabéticamente y eso me repugna.
Las ganas de vivir que parecen estar volviendo.

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