eat your heart out

jueves, 19 de junio de 2014

Escritor bronce V



Intento de pajarera I
 
Llueve pintura. El cielo se tiñe de nombres pelotudos: fiesta de la cereza, rojo Derby, azul Windsor, blanco dinastía Ming, azul marino, luz negra, negro.

Antes no llovía pintura; antes las casas eran de madera y piedra, y no arco iris. Ahora arco iris parada de tren, azul fantasma.

En tu funeral las lápidas son celestes y las cloacas amarillas, yema de huevo, sol de primavera. Vos lo quisiste así, todo preparado para respawnear y empezar a cagar aguarrás.

Tres días juntando de a poquito litros de sintética, tres días poniéndole color a las amapolas, tres días y ahora volvés con tu sonrisa desnuda, con tus dientes blancos, con tu mirada transparente.

Como si fuera algo memorable, ahora estallan fuegos artificiales y salís bailando de la tumba. Azul discreto, azul salvaje, era de hielo. Y el cielo tan rosa de hadas, tan néctar de damasco, tan torbellino de durazno, tan bahía de coral.

Llueve pintura, pero siempre estás ahí para poner todo en su lugar. Sin maquillaje somos todos más vulnerables.



Intento de pajarera II

Las fronteras de mi imperio culminan en los cantos redondeados de la maceta. Insisten los seres de estómago con el asunto del progreso, pero poco importa si mis raíces no pueden extenderse y monopolizar el asteroide; qué importa ahora si mis hojas son verdes, si la tierra es negra, si la maceta no se rompe.
Creí haberte dicho que soy una planta de interiores. O lo debiste haber leído en la Wikipedia. Los seres vivos no venimos con instructivo, pero no exageres. Error grosero hacerme ver el sol. Ahora tengo sed y bajo el radiante sol de mediodía clamo por agua. Y ahora llueve, y bajo las plateadas nubes oscuras clamo por luz. ¿Inconformismo?
Ahora brilla el astro y pido luz, y pido hidrógeno y helio.
Ahora hay un diluvio y el mundo se desborda, y pido agua, y pido hidrógeno y oxígeno.
¿Qué te hace pensar que me copa ser dejado ante la inundación?