eat your heart out

martes, 1 de diciembre de 2015

Anotaciones sobre un juego indie. Capítulo 28.




1-Son las siete de la mañana y hace dos o tres días que no consumo más que puchos y café porque estoy muy ocupado con este jueguito.
Es un plataformero en el que nuestra protagonista tiene que manipular rayos láser para resolver puzzles. Tiene que bloquear los mortíferos lasers para cruzar de habitación en habitación, tiene que desviar su trayectoria para activar interruptores que abren puertas, y toda la mierda esa.  Y para lograrlo hace uso de humo de cigarrillo.
Kathryn fuma y echa el humo sobre un láser para inhabilitar sus poderes letales.
Kathryn. 
Fuma. 
Y echa el humo. 
Sobre un láser. 
Para inhabilitar. 
Sus poderes. 
Letales.
Fumar es un mecanismo de defensa contra el estrés y demás vejaciones y siniestros. El humo que flota en el aire y contamina nuestros pulmones genera un vínculo, tal vez inexplicable entre uno y el universo.
Es una actividad casi espiritual. Mi lucky strike de las siete cero seis tiene sabor a chakra, a karma, a voluntad cósmica y a todas esas boludeces que suenan bonito.
Creo que todo se fue al carajo cuando dijo que no entendía cómo podía estar estresada una persona que no laburaba.

2-En lo que tal vez sea la escena más icónica de la mítica miniserie de Telefé "El Hacker", Carlin Calvo utiliza la humareda de su Marlboro para detectar la presencia de láser, de otra manera invisible al ojo humano.
Y cuidado, porque, como dice Carlín, si cruzás, te quema.
El láser es una representación de los obstáculos que te atormentan día a día. Es una metáfora de amenazas internas que acechan en cada esquina. El monstruo debajo de la cama, la carencia de oxígeno dentro de los ascensores, las infinitas escaleras mecánicas, el no menos mecánico diálogo con la cajera, la ominosa ventanilla opaca que no te permite ver al empleado con el que tenés que tratar (y no sabés si estás sacando el boleto bien o no); son todos rayos mortales directo a la cara.
¿De verdad pensás que tomar pastillas te convierte en una persona débil?

3-Parece existir una guerra secreta entre el pucho y el  láser. Una guerra invisible para aquellos que no son afectados por ella. Bueno, como todas las guerras.
Y te imagino volviendo en el Roca, cansado de ser el gordo de contaduría, pero cerrando los ojos para no ver los haces de luz, las luces centelleantes que irrumpen los ojos; Apilando guitarras estridentes sobre guitarras estridentes, para acallar los estallidos invisibles en los oídos. Pretendiendo no ver los fantasmas que le meten la traba y le pegan un tiro al pelotudo que tenés al lado.
Simplemente sonriendo, feliz de ser el gordo de contaduría.
Ignorando la posibilidad de ser
                                               El Hacker.

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