I
Casi más de cuatroscientas cuarenta y cuatro
horas edificando castillos
Tirando piedritas
blancas en arenas movedizas
A veces salgo a
podar las plantas
Pero no dejan de
crecer.
Lo van a pasar en la
tele
Haceme caso.
Cuando las ramas del
tiempo
Alcanzan el abdomen
Casi siento que
podría mandarme un Storni
Y darle un cabezazo al
fondo del mar.
II
Cuando te fuiste
dejaste al perro encadenado en el patio.
Con candado y un
cacho de carne.
Te llevaste las
llaves junto a tus cosas
Junto a cosas mías
también
Como las ganas
Como El Ocaso de los Ídolos.
Y todavía pienso en
vos
En tu tacto de nube
y nunca cielo
Y en pececitos de
Origami sobre las sábanas
Cada vez que ese
perro de mierda ladra
Pidiéndome agua
Y le digo que esto
del naufragio era cosa tuya
Cada vez que hojeo el
Anticristo
y creo que te quedaste con la mejor parte
Porque te quedaste
con la mejor parte.
A mí ni siquiera me
gustan los perros.
III
Yo nunca te mentí
Siempre fui una
lámpara en una fábrica de lámparas.