lunes, 6 de enero de 2014

Materiales Anómalos





-¿En qué pensás? Me decía. Y no sabía por qué insistía en saber en qué pensaba cuando no entendería, cuando no entendería nada de lo que me pasaba, porque algunas cosas no se hicieron para entenderse. O al menos eso pensaba, que no lo entendería. Y porque cuando le dije a ella en qué pensaba no lo entendió, y por qué vas a entenderlo vos ahora que si hay algo que te preocupa es llegar a fin de mes y tus problemas son mesurables y propiedad de alguna entidad.
-Nada. Respondía, como nada te digo ahora y vos arrimás tu cuerpo contra el mío y casi siento que podría dormirme sin pensar en la muerte, y casi que siento que puedo perderme en tus brazos y flotar a la deriva hasta el descanso, y casi que siento que no hay peligro con vos. Te doy la espalda y me rodeas con tu brazo y todos mis adentros colapsan de un silencio que grita por ser voz.
No creo que estemos hechos solo de carne y hueso y contexto social, creo que poseemos pequeñas partículas, materiales anómalos que hacen todo un poco más impredecible. Una micropartícula es lo que te hace especial. Es lo que me gusta pensar, o lo que me gustaba pensar, ya ni sé la verdad.
No sé por qué me metí en esto, con vos, por qué te metí en esto, si sé que no vas a llegar hasta el final o no te voy a permitir hacerlo, porque sé que a veces puedo ser yo quien se regodeé en su miseria y cierre la puerta con llave de una vez y para siempre. Tal vez para vos haya salida mientras voy y pienso en decirte que voy a tirarme al río y que me quieran los renacuajos, que ellos sí que no deben tener prejuicios. O capaz que ellos también, que ellos me miran y me rechazan por despojo. ¿Cómo decirlo ahora que todo está tan bien y un decir podría arruinar la construcción? Mejor callar, seguir cargando con el peso y añadir el de la mentira atroz, que no sea mi voz la que me condene; mi callar sí, a mi silencio le he permitido mucho y le debo tanto más que creo que podría vivir hasta que me trague mi mugre sin decir una sola palabra y qué me importa ahora si ella no lo entendió y vos no sé todavía y ni siquiera sé si voy a decirlo, qué me importan las palabras si puedo abrazarte y ya no sentir el frío inexorable del mundo, del otro mundo que existe más allá de tus brazos fuertes.
-Te amo. Decís.
Y no. No. No son mis palabras ni mi silencio, sino tu frasecita tonta de final de novela romántica la que destruye todo este proyecto.
No es que no te quiera, todo lo contrario, te quiero tanto que no puedo permitirte la entrada a este desahucio. Perdoname, perdoname. Todo este tiempo, todas las salidas, la suave brisa de tus besos, tus decires de una ternura cruel que me dejan deshecho, el calor de tu pene dentro del jean; tantas cosas juntos y no, no, no, no, no puedo mirarte a los ojos y explicarte este asunto de los materiales anómalos con ejemplos a viva piel, como se lo expliqué a ella, la micropartícula que emergió junto a mis lágrimas y trató de magullarla. No podés saberlo y no puedo permitir que continúes con esto sin saberlo. No me ames.
Soy una jaula sin pájaro.

sábado, 30 de noviembre de 2013


You are both at once the quiet and confusion of my heart.


Como un cuadro de Freud decantando lo grotesco de tu forma; me encanta, me encanta tu forma, la forma en la que tus labios tocan la tierra y mojan de lluvia los círculos imperfectos confeccionados de árboles; me encanta la forma en la que tus uñas tocan la lluvia y barren la tierra, dibujando círculos imperfectos.
Me gusta verte dormir entre pixeles, entre recortes de respiración y luna. Apacible como en un sueño y yo Freud, el otro Freud, interpretando las muecas de plena noche. Apacible, entre pixeles y plena noche, entre veranos y Sylvia Plath. ¿Qué misterio esconde la gestalt de tu piel?
Non sequitur
Desahucio. Desagüe. Menta fuerte. Convulsionada la espina de la rosa en mis adentros como ojos medio desnudos, medio inundados con pesadillas de mediodía. Desagües dragando lastimaduras.
Afasia.
Afasia.
Afasia.
No me miran las córneas penumbras
Las pupilas incandescentes
solo sonreír entre temblores de esquizofrenia
desorganizar las anagramas
Arrancándome la piel
En el despojo de mi incertidumbre.
En silencio avisarle al mundo que la llave está del otro lado
Del mundo.

lunes, 18 de noviembre de 2013


 
siete cuarenta y tres
otro pucho
esperándome
una caricia de tus petalos
petalos de un correo electrónico
té verde con petalos de niños alienígenas
o una escopeta
o salir en fotos
o permanecer despierto
aguardando tus rayos para mí
la PUTA mierda para mí.
todos los sábados perpetuos
y todos los martes acuosos también.
todas las manos
todos los rostros
pasando de lado
soy un libro prestado
Un frasco de explicaciones
palabras de un mundo equivocado
aunque esconda el miedo en mi cabeza
amaneció hace ya tres horas
y tres horas caminé
en mi soledad
en tu compañía
quiero vestirme con vos
quitarte el sudor en la espalda
quiero callarme con vos
dejar de ser el título de una declaración suicida
dejar de odiar a último minuto
olvidar las pasantías
y el nuevo gobierno
el semáforo en verde
la guardia urbana hurgando en los rincones
los fantasmas que interpelan
la semiótica que insiste
el café se acabó
se acabaron los instantes
en tu mirada fría
al otro lado del lente
venite a la tempestad
a beber cántaros vacíos
luciérnagas ciegas
encendiendo las nubes
nocturnas, siempre nocturnas
parado ahí
esperando la carta
esperando los gajos
imaginando rencores
trenzando amores.
pensando en vos.
en tu soledad
en mi compañía.

martes, 12 de noviembre de 2013

Ontología de la eyaculación. Visión posestructuralista.


I
Decantan criaturas inocuas
das a luz
espacios vacíos
mosaico posestructuralista
inventariaste todo
pero
Ya no queda producto
al final del catálogo
Solo queda incertidumbre
al final de Heisenberg
Solo te quedan teorías absurdas
al principio de todo.
Decime de Dios y del Big Bang
y de la gente con cabeza de pato
decime de tu vida y del dolor
decime de tu lucha contra el sistema
decime puta
que me gusta.

II
El cadáver del perro me recuerda
a la abuela de mi abuela
muerta
en la oscuridad plana de Pakistán.
lapidada por hombres
cuyo nombré no sé
ni quiero inventar.
sus ojos secos
sus labios adúlteros
callando clemencia
hasta la última piedra.

III
no conozco la calle ni los peligros que acechan
pisame ahora que podés.
no sé del mundo ni de los espejos que esconden
nunca he visto a la muerte
nunca la he burlado
no me han pasado los años
no me han atropellado los trenes
solo me han dejado en la ruta
esperando las luces.

IV
Todo lo que conozco
Me enfrenta
Me interpela
Me ciega
Se desencanta
Se desvanece
Y no vuelve.

V
me deprime cojer deprimido
eyaculación precoz
sobre tu vestido más fino
acabar en un preservativo
repleto de hadas
es genocidio
no te hagas
te vi tragarte a los hijos
De toda la Iglesia.

VI
Cómo saber si al final de todo
Quedará algo más
Que tu cuerpo sangrando en el baño

VII
En el lavarropas están las uvas
Las hojas
Los gatos.
El centrifugado me retuerce
Desnuda
Y no queda nada
Ni una gota de vida
Ni una gota de nada
En mis venas
En tu hipócrita lujuria
En el lavarropas
Está tu miseria
Están tus mentiras
Y tus amigos nuevos.

VII
Cuando acabes avisame, llevo más de tres horas tratando de usar mi vida. Tu pene dentro es un impedimento.

IX (¿Qué comerá?)
En algún momento de la noche el olor a mierda se torna adictivo.
Mientras tanto
Arrugamos la cara
La hacemos un bollito
Y la tiramos al tacho.

X
No sé a quién nos cojimos
Para no decir
Ni una sola palabra
Cuando el cielo es naranja
Cuando el ocaso lleva ya tres años
Y no decimos nada
Ni una mueca
Ni una sola palabra
El día que lloremos
No nos quedará más que tolerar las risas
Del asteroide.

XI (mirame, soy una letra de una bandita de Punk)
Vamos a seguir votando caras sonrientes
Vomitando slogans inertes
Hasta que ya no queden caras
Y votemos solo slogans.

XII
¿Cuánto tenés que trabajar
para dejar de ser la empresa?

domingo, 13 de octubre de 2013

Contenido del dormitorio



Ácaros y otros germenes que se reproducen sin cesár
El reproductor de CD's que no anda
La impresora sin tinta.
No sé si comprar tomates o HP 74
con la escasa guita que sobrevive a los puchos y el viaje en colectivo.
Forros usados en el tacho de basura
Forros sin usar que se vencieron porque nadie me quiere cojer
Cuarenta y cuatro envoltorios de alfajores de fruta
Esparcidos por el piso.
El bajo descalibrado en la cama
Descalibrada.
Un teclado en la silla.
Una guitarra sin cuerdas
Ropa prestada
La maquina de escribir que no escribe
Mis discos en no sé dónde
Los otros discos tirados en el suelo
Junto a las medias
junto a la mugre de veintiún años
Casi veintiún años.
Un poster del Kurko que cada tanto se cae.
Un diploma de un curso de radio.
Uno de esos cosos que comprás en la costa que se ponen rosados cuando va a llover que ya no se pone rosado.
Un ventilador de tres paletas. Me quiere, no me quiere, me quiere.
Dos dinosaurios de colores divertidos mirandome desde el cenit de la biblióteca.
Los dibujos de Piku, algunos con dedicatoria.
Los dibujos de El Jimmo, ninguno con dedicatoria.
Algunos dibujos de personas con las que ya no hablo porque tienen hijos y ahora hacen cosas de gente decente como trabajar o poner cara de culo cuando hacés un chiste sobre el aborto.
Los frascos de mermelada repletos de lápices y
corazoncitos de Origami hechos en papel glasé.
Ocho grullas. Solo faltan novecientas noventa y dos.
Una flor de papel en el mate de hada.
Los libros que no están ordenados alfabéticamente y eso me repugna.
Las ganas de vivir que parecen estar volviendo.

Hoy vi tus ojos oscuros
Pulverizándome.
Adiós para siempre
Hasta que me mires otra vez.
Pulverizándome.

Besito, chau.




Brotan cables de tus ojos
Crecen flores en tu piel
Un poco de sangre manchando el filtro
Escaleras eléctricas hasta tu ventana intermitente
Mandas "besis"
Por mensaje
Con los cables
 en tus cuencas
Con las tomas
 en tu ego.
Escalera (caracol)
Puerta (automática)
Tire
Empuje
Nunca sé.

Vivís en el shopping que tenés en tu cabeza.

sábado, 12 de octubre de 2013

Nacen alas de tu piel
hechas de sangre y humo y plumas
nacen poros y tus escamas se diluyen
en el aire de la industria farmacéutica
Alejate de los trópicos
personita de hielo y plástico y corbata
nacen dedos de tus manos
para redactar informes y presionar botones y acariciar el pelo de tu novio y mandarte tres de cada blíster y frasquito sin detenerte
nacen palabras y colchones de tu boca y tu lengua
nacen versos y almohadones de tus dientes y tus caries
nace muerte del vacío en el frasquito
y la maquinaria helada de los ruidos de la calle
se asoma por la puerta y te mira
y te mira
y te mira
y te mira

hace mucho que tus ojos no me hablan de ese suicidio tan lleno de vida.

domingo, 6 de octubre de 2013

Vergüenza, Asco.

Con alas o sin alas
toallitas desplumadas
en picada
para dos

dadaísmo jaula
tus labios fruncidos
cerrados
sellados
como desabiertos
y la llave tirada por el inodoro con toda la bosta que venís cagando en sueños.

Sos como dios pero con menos polillas en la cara
hace como tres años
que no te salen granitos

Pene, pene, pene, pene, pene, pene, pene, pene, pene, pene, pene, pene, pene, pene.
falo simbólico.

Anticuerpos.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Anotaciones en un cuadernito gloria.

Teórico de semiótica. Aula 3.

Te has llevado la noche y has dejado el insomnio
con solo pensar en

Los gatos rasguñan el cuerpo de madera, maullando sus penas y su ira incontenible.
Te llevaste (en el más doloroso pasado simple)

"IN THE BACKWARD AND ABYSM OF TIME"

te has llevado la mermelada,
me has dejado los frascos.

r
e
s
p
l
a
n
d
e
c
e

e
l

h
a
m
b
r
e

Ante el frío ojo de la oscuridad.
En el silencio de la noche se disuelven las voces, alimentando las lámparas grises del plenilunio.


Se me cae un pelo cabello en la hoja y no sé qué escribir. La lámpara proyecta sombras de mi en el papel. Mi pelo es un desastre. Hace frío y vos me dijsite que tenías miedo. Mi pelo no deja de ser un desastre.

Limpio, limpio, limpio. No dejo de limpiar.
Vos venís y me decís que lo estoy haciendo mal.
Que esto, en realidad, se llama ensuciar.

Ella mira por la ventana y encuentra poesía.
Yo solo veo un maxikiosco.

"Todavía te debo unas disculpas
no te devolví el cuchillo nunca"
(Prietto viaja al cosmos con Mariano)