martes, 13 de marzo de 2012

Desliz emocional del niño llorando en el pasillo.


Disfrazamos todo con amor. Pretender entender sentimientos ajenos se llama empatía, tal vez hipocresía. Humanizarse es humillarse. A nadie le gusta estar solo, decís. Hacemos tantas cosas por evitar silencios y espacios vacíos. Llenamos las planillas hasta el último item, a pesar de no comprender los motivos de cada pregunta; arrojamos basura a los huecos para que nunca se filtre la agonía de una llamada en espera, el vomitivo tono de espera; pintamos nubes sobre un firmamento azulado; Y luego nos deshacemos de los restos. El preservativo en el inodoro. Los soretes flotando, metáfora. Personas descartables, y personas a quienes aferrarse. Somos personas descartables para las personas a las que nos aferramos. Sutil paradoja. Es como atarse con todas las fuerzas al asiento de un avión por estrellarse. Podemos cortar llamadas para atender otras con tanta facilidad. Pero sucumbimos ante el tono tras el corte. Palabras en la garganta, solas, sin decir.

Escribir sobre el amor es fácil; genera una sensación de empatía con quien leyera. Un amor tan puro como la corbata y la camisa de la escuela lo permitan. El amor es una leyenda urbana del siglo XX. Solo queda prenderse un cigarro después de coger, o simplemente nunca coger. No llames amor a cualquier cosa que hagas para no quedarte solo.

Prefiero la agonía de diez noches sin dormir tras una ruptura. Tres meses de duelo, negaciones y rechazo; a convivir con el vacío tras un orgasmo fingido.

No me idolatres, no te idolatro. No creas que entendés, ni quieras ayudarme a ser mejor. Ser yo y superarme suenan a contradicción. Deformación del lenguaje. No necesito dejar de ser para cambiar. No hay superación, sino cambio sustancial. No avanzo de casilleros porque no estoy jugando. No soy mejor que ayer, vos sos peor a mis ojos. Cuestión de perspectiva. Siempre estuvo, pero ahora lo veo, antes solo prestaba atención a tu pelo. Hay un niño patético llorando bajo la mesa en los pasillos de tu mente. Un pendejo pelotudo gritando en el closet.

Palabras viejas

Ruptura


    • Para Mi Ya no Existís. Y No quiero saber mas nada con vos. No me llames. No me hables. Olvidate...! Si. Hace de cuenta que nunca nos conocimos..Ehh?!!,..
    • Chau...


Papiroflexia


Una muñequita de papel no necesita una nena llorando que humedezca su entorno, sino la seguridad de unos brazos fuertes que no la dejen romperse.

Y por más que intente cambiar, soy la muñequita de papel pretendiendo ser una nena llorando.


Miedo

Y otra vez espantaste el brillo en mi nuca, de satélites que chocan con realidades fugaces.


¿Dialogos?

"Tu verborragia maltrecha arruinó los ánimos de resfriarse por esperarte despierto."


Infusión desastre.

Tuve un sueño en el que medía dos metros y medio, y había tantos colores que me daba pena mostrar mis dibujos en blanco y negro. Por eso manché todo el mundo de rojo.
Presentí que tendría este sentimiento al despertar, con la espalda en el espejo, y los pies en la cocina. Soñé, en los últimos segundos del sueño, que le escribía una carta. Una carta escrita en hiragana, con tinta china y papel glasé. Pero usted sabe que ya no envío cartas, que se acumulan en mi garganta y no me dejan respirar.
Por eso, y solo por eso, fue que corté mi cuello y ensucié su cabello con letras que se enredaban en esos vórtices negros.
Tal vez sintió que se le trababa la lengua.
Tal vez pensó que solo necesitaba ibuprofeno.

Supe que su cara estaba rota y me cortaría al abrazarla, que mi cuerpo no era una jaula, sino una escalera construida en intentos y fallidos.



viernes, 9 de marzo de 2012

Hablar con alguien que amo para dejar de pensar en mi; para olvidar las enredaderas creciendo, las llamadas en espera. Quiero ser un superhéroe.

domingo, 26 de febrero de 2012

El Libro De Hechizos Del Pastor Alemán (otra vez)


Conocer gente es fácil. La ciudad es pequeña, ausente en subterfugios e intrincados paisajes oblicuos; las personas son cálidas, como contenedores de almas en perpetuo movimiento; el viento que surca las avenidas de norte a sur es suave, como una caricia tenue de tus labios. Todo este balance es creado por un perro, un ovejero alemán. ¿Podés creer eso? Yo nunca pude, y desperdicié mi vida intentándolo, encerrado en bibliotecas, prisiones, personas. Ahogándome en imágenes tristes al final del frasquito de antibióticos, sin poder ser iluminado por el ladrido mágico de la fe.

La oscuridad es frio, e instintivamente intentamos abrigarnos. En un mundo de terremotos y dueños que abandonan a sus mascotas a la vera de la ruta, buscamos el abrigo en el calor que emanan los entes y la gente. Buscamos miradas, poesía, sexo; para sentir que no somos los únicos que estamos solos. Nos escudamos del abandono con abrazos, pero nunca me alcanzaron otros brazos; tenía un ego muy grande para rodear, y vos desperdiciaste tu vida intentando que tu cuerpo y el mio fueran dos cuerpos juntos, unidos por dedos, manos que se tocan, labios secos besándose.

Nos conocimos en esa secta, ¿te acordás? Vos creías en el pastor alemán, que te ladraba dulzuras en el oído, mojándote la oreja. Tenías una mirada que remitía al despegar de un cohete en Cabo Cañaveral, y una seguridad que me hacía dudar de mi incertidumbre. Yo tenía ojeras, aliento a café, y un disco de Sebastián Kramer que no dejabas de escuchar. La ciudad era un vórtice donde nada cambiaba, pero el dogma se abría paso lentamente entre comerciantes y astronautas. Era un lugar perfecto para mentirnos y pretender que éramos buenas personas. Purgábamos nuestras culpas, mientras el perro nos aullaba recetas de cocina de su libro de hechizos. Vos fingías entender, y yo quería fingir con vos.

Quería impresionarte, y vos querías abrazarme, ambos queríamos la misma mierda pero tomamos inodoros equivocados; el mio nunca tuvo cadena, y me quedé flotando en la superficie, esperando a que vinieras a flotar conmigo. Sin embargo, ya te habías sumergido, y tu alma estaba inmersa en la baba viscosa que caía del hocico del sabueso celestial.

El viernes pasado se llevaron a mi gato a terapia de conversión, dicen que el también puede ser un perro. Nunca me preguntaron, como a vos, cuando te robaron el derecho a estar sola, a estar inquieta, a no estar segura.

Al final de cuentas nunca me quisiste para vos, me querías para que fuera uno más de los salvados de los tormentos del infierno por ese perro sarnoso. Querías que tuviera alguien más en el mundo, que elevara mi espíritu y fuera feliz.

Ese amor que nunca pudiste obtener estuvo siempre al alcance de una llamada, de un silencio, de una mirada al trapo de piso. Si te fijas, todo está escrito en el libro de hechizos del pastor alemán. Lo escribí para vos esta mañana.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Galimatías.


Eramos niños, y nuestra madre solía contarnos historias antiguas, de tierras lejanas de nombres bizarros. Tantos gallardos héroes habían batallado y muerto en tantas cruzadas con la intención de salvar a tantas princesas, blondas en su cabello y puras en su riqueza. Tanto amor heterosexual reflotaba en el entorno, tanto sexo, tantas sutiles cargas ideológicas preparadas para dogmatizarnos desde pequeños. Pronto caí en la cuenta de que algo desencajaba en el rompecabezas literario que nuestra madre tomaba de la mesita de luz todas las mañanas.
Realmente jamás comprendí por qué alguien querría salvar a una mujer encerrada en un castillo custodiado por un dragón. Me resultaba, y resulta, imposible entender que alguien pudiera sentir atracción tal por una mujer. Sucedía, sin embargo el hecho de que mi madre contaba las anécdotas con una mascara de convicción poco probable, de manera que sonaban a galimatías. Ella no conocía dragones, ni príncipes ni princesas; a ella no le gustaban las mujeres.
Tildé instantáneamente a mi madre de mentirosa y escapé de casa sin mirar atrás.

A la edad de 23 años comprendí la diferencia entre un cuento y una mentira, no tardé en olvidarla.

sábado, 11 de febrero de 2012

Cuestión de perspectiva


A
La idea de muro infranqueable ha sido impuesta por la Real Academia Española. La idea de puerta como artefacto para atravesar paredes aparece mas adelante en el diccionario.

(En inglés, primero llega la puerta, luego la muralla)



B
Tantos recuerdos de la adolescencia enterrados en el bosque. Si hay un árbol para cada idea que queremos olvidar, la deforestación será una avalancha de paupérrimas reminiscencias.


viernes, 27 de enero de 2012

Una idea pelotuda


¿Nunca seguiste con los ojos el camino de una nube hasta que esta -sin rencor alguno- desapareció en tu mirada?
¿Nunca intentaste agarrar esas pequeñas manos? Tan pequeñas manos.
Estirás el brazo y se ven tan cerca, pero cada centímetro es tanto tiempo, y cada palabra otro intento fallido.
Soy un tifón de malas decisiones.

Equivocado.



En el fondo del charco se ahogan las huellas con un grito tácito.
¿Y si simplemente dejara de soñar con ESO?
El único problema es la palabra simplemente. El único problema es la palabra eso. El verdadero problema es un error conceptual.
Un tren con forma de nube atropella la idea de un espacio despejado. Una nube con forma de saludo mudo, un chocar de labios y mejillas en no-se-qué acuerdo pelotudo. Una nube con forma de corazón. Un corazón repleto de lluvias pertenecientes a un mar ajeno.
Cumulo nimbo, pez de colores, la misma canción en repeat, cielo amenazantemente despejado, y una idea pelotuda*
El lugar correcto y el momento indicado, la persona equivocada.

domingo, 15 de enero de 2012

Un minuto y medio. Quiebre.


Y qué si quiero perder el tiempo contemplando el sol en días nublados. Es mi viaje el que se ve interrumpido por constantes frustraciones. Calles repletas de insomnio. Oraciones quebradas en indecisión. Y qué si quiero postrarme unas alas y vestir un jumper. No me gusta mostrar mis partes. Pero la libertad yace en un sótano vacío. Ausencia de gestos, miradas, silencios.
Por amor a los sedantes hablás cortando cada minuto de mi respiración. El universo se alimenta de la sabiduría de los silencios incomodos que evitás. Por amor al café rompo en abrazos almohadas de personas que solían detener caídas.
¿Qué miedo se esconde detrás de esa verborragia? Todos tus discursos sobre salir adelante están hechos de estrellas de un frasquito de estrellas. De esas que te dicen cuan limpios están los azulejos.
Pero un zócalo vale mucho más.
"Te han abandonado" dijo el gato negro mientras ronroneaba.

martes, 3 de enero de 2012

Té de abstractos.


Un rejunte de cosas.

2 (resfrío)
Hubo sinfines de otoños caídos en zanjas.
Enjambres de días volando al norte
Reloj adelantado.
Hubo voces que no veían lo que veía
Pero guiaban
Hubieron huecos que ya no están.

3
La censura mental no me permite admitir que mi sangre esta dentro y no en mis manos.
Tus zapatillas rojas siempre suben escaleras
El crepúsculo atónito lo sabe. El barrio naranja lo sabe.
Te pido perdón por la puñalada numero 42 pero no por las demás.

4
Ella dijo que era un ángel desplumado desde distintos ángulos. Siempre mintiendo en las aristas. Un disco de Miles Davis que nunca escuchó.

5
Para qué guardas suvenires.
Los errores son el único recuerdo que necesitás
Esos puntos que se abren mas y mas (y mas) al respirar
Esas cruces en tu piel.
¿Qué no ves que tus cagadas te rebalsan?

Inodorosubterfugiopersonaaccidente.

6 (swing)
¿Por qué mirás al cielo
Cuando el sol esta en tus dedos?
No lo ves resbalar y caer en el barro
Estas queriendo ser delicado
O simplemente insensato
No me importa
Un sol embarrado
Es un cielo nublado.


7
Cuadrángulos en lugar de nubes
Mina de oro, papel en blanco
Sos eterno
Desde la ventana del bondi.

8
Todavía no sabés que se puede volar sin alas
No fue la vanidad
Sino la libertad
Lo que incendió las alas de Ícaro.

9
Soy la victima muriendo en los pasillos
Soy el criminal resbalando por las aristas
Soy juez, jurado y verdugo
Soy el testigo sorpresa!
Soy un árbol hecho de nubes
Soy una definición errada
Soy un intento
Soy un alguien intentando llenar huecos.

10 (Té abstracto)
Donde está ese sol purpura
El polvo estelar.
Un mundo harto en abstractos
Y la parte fría de un abrazo.

11
Lo único que cambia es tu nombre.

12
Refugio del resfrió con frio
Refugio de la muerte en un sótano vacío
Refugio del dolor en brazos tácitos

Soy un tifón de malas decisiones.

13
...Y, tal vez, no son huecos que debo llenar, sino  espacios deliberadamente abandonados en blanco.

14
Me agrada el término "amor". No como palabra sino como silencio. No como gesto. No como espera, ni  rechazo. No como el amor que prometiste en la secundaria. Sino como instante, como reconstrucción de los hechos. Término siempre pretérito.

15
Pensé esperarte despierto  argumentando insomnios y frío. Soledad tácita. Verte entrar y eliminar el color de ojos de tus labios rosados. Todo rastro de humanidad en tu cara quedarse en el umbral.

16
El tiempo como espacio entre dos puntos en determinado universo. Tres kilómetros. Desgaste. Color de cansancio insoportable. Olor a costumbre inefable. Silencio.

17
Soy la persona equivocada, y vos una mancha de té en mi paraguas.